Diagnóstico de continuidad operativa
Saber con precisión qué sigue dependiendo del empresario. Un análisis basado en hechos del funcionamiento real de la empresa para separar lo que ya es autónomo de lo que aún depende de su presencia.
El Diagnóstico de continuidad puede realizarse antes de iniciar la transmisión o en paralelo al trabajo de sus asesores. En ambos casos ofrece un retrato riguroso de hasta qué punto la empresa depende de quien la dirige.
Qué examinamos
Reconstrucción del funcionamiento a partir de hechos
No partimos de hipótesis teóricas. Reconstruimos la realidad operativa a partir de lo que ya existe: presupuestos, facturas, expedientes de clientes, pedidos, planificaciones, correos y hábitos de trabajo.
Mapa de las dependencias críticas
Identificación clara de las decisiones, relaciones con clientes, validaciones técnicas y disyuntivas que siguen recayendo únicamente en el propietario saliente.
Entrevistas selectivas y discretas
Entrevistas en profundidad con la dirección y, si así lo desea, con las personas clave del equipo, sin alterar el clima de trabajo.
Estado de transferencia y priorización
Jerarquía entre lo que puede transferirse pronto, lo que exige una organización específica y lo que seguirá deliberadamente en manos de la dirección hasta la fecha acordada.
¿Quién lleva el día a día sin usted?
Proyectos · Disyuntivas · Urgencias: observación de cómo circulan las decisiones a diario.
¿Qué sigue sosteniendo su pareja o su equipo más cercano?
Administración · Accesos · Memoria operativa: examen de funciones imprescindibles que a menudo son informales.
Qué recibe al término del diagnóstico
Informe de continuidad
Documento de síntesis con el mapa preciso de lo que funciona de forma autónoma y de lo que todavía depende de su intervención.
Mapa de traspaso
Guía estratégica que indica exactamente qué transferir, a quién, por qué medio y con qué calendario.
Matriz de pruebas preliminar
Inventario de elementos verificables con los que acreditar ante un comprador la solidez de los relevos operativos.
Marco de intervención y deontología
El diagnóstico no constituye una valoración financiera de la empresa ni una auditoría jurídica o fiscal. Se dedica estrictamente a la continuidad de la actividad.
- Sin valoración
- Sin búsqueda de comprador
- Sin intermediación
- Ninguna remuneración vinculada al precio de venta
- Sin asesoramiento jurídico
- Sin asesoramiento fiscal
- Sin promesa de aumento del precio
Preguntas frecuentes de empresarios
«No somos Airbus.»
«Lo tengo todo en la cabeza.»
«Mi equipo ya sabe hacerlo.»
«Me quedaré seis meses después de la venta.»
Confidencialidad y rigor en el análisis
Su empresa no es un caso de manual. La información se trata como datos empresariales confidenciales. Ninguna conclusión crítica se da por buena sin validación humana.
¿Listo para hacer balance de su situación?
Una primera conversación de veinte minutos basta para valorar si conviene un diagnóstico.